jueves, 17 de septiembre de 2020

Reseña de Insert Coin

El generoso Matías Gómez leyó mi poemario Insert Coin y escribió estas palabras hermosas para su blog La vuelta del carozo. Dénse una vuelta, tienen cosas muy bonitas e interesantes.

Pueden conseguir, éste y otros título de editoriales independientes de San Luis, en esta dirección: Literatura San Luis.

 Mil Gracias.


Electricidad sentí mientras leía estos poemas. Ni cuenta me di cuándo oscureció, que estaba en un colectivo y que si no levantaba la cabeza me bajaría en otro continente. Ahora con la relectura poscovid surgen nuevas resonancias. 


Juanci se ha tomado en serio algunos valiosos detalles de su vida, para que después entre las páginas predomine el humor. Su lupa, probablemente con varios borradores previos, desnuda las contradicciones inherentes a cualquier viaje. Es un trabajo arduo, con mucho buceo interior. Y todo para inventar una máquina comandada por luchadores, payasos, mascotas virtuales, birra, zombies y princesas babeantes. Ni más ni menos.

Poemas sobre videos juegos. ¿Y por qué no?

Acá hay un movimiento plástico, musical me dije después de leerlo de un tirón. Apenas cerré esta obra pop, el año pasado, no me pude contener y reviví los tiempos del tetris en una computadora portátil. ¿Melancolía? ¿Por qué no?

Ahora, con la relectura en el encierro, descubro entre la cálida edición de cartón que Juanci saca galaxias con pocos bits. El poema “Modern life” concluye:

“compartimos logros y records
en la red social

y apenas un único sábado
de año bisiesto
miramos por la ventana
y nos preguntamos
cómo será la vida real.”

En “Insert Coin” hay impresiones que, cada tanto, agujerean los muros de ciertas solemnidades literarias o manías. Un eterno retorno desde el juego, alimentado por la fuerza narrativa y por coordenadas clásicas, accesibles con seis botones como máximo.


Sopa Campbell- Andy Warhol


Y, aunque el influjo de la naturaleza no predomina en esta poética, me gusta pensar que una pincelada de Andy Warhol recorre cada espacio pixelado. En el sentido de que este libro nos conecta con el devenir en la sociedad de consumo. Latas de sopa que todavía nos miran como tótems. Fichas que se vuelven intrigantes y nos invitan, como dice Juanci en modo ninja: “a agradecer que la poesía sirve para todo y para nada”.