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jueves, 9 de agosto de 2018

Poemas míos en La Glauce Baldovin

El colectivo Glauce Baldovin publicó unos poemas míos en su página.
Muchísimas gracias Joaquín Vázquez por la invitación a participar.
Le dejo lo publicado.


Credo


Creo en la bondad
y en el elemento humano de la máquina

No creo en religiones ni dioses
            sí creo en los milagros
            (porque lo vi jugar a Palermo)
            sí creo en la magia
            (porque lo vi jugar a Messi)

Creo que la sonrisa nos vuelve hermosos

Creo que existen tantas realidades como ojos ven el mundo
(y cuento las realidades de arañas y moscas
que tienen muchos)

Creo en el genio humano

Creo que la risa
de Álvaro y Clara
cura todos los males
y le da sentido al universo.

Creo que si todos tuviéramos
al menos una vez a la semana
una buena cojida
se terminarían las ganas de tratarnos mal

Creo que la música tiñe de belleza a todas las cosas

No creo en las ideologías políticas
ni mucho menos en los que en sus nombres
señalan al  enemigo

Creo en la intrascendencia de mi obra
y creo también
que escribirla habrá hecho más felices mis días

Creo que
            de alguna forma
todos estamos conectados
a través de un hilo dorado
que se le ocurrió a algún quemado

No creo en el bien
            ni en el mal
                        ni en el más o menos
son nombres puestos desde una subjetividad
(que no es la mía)

Creo que todos tenemos un doppelgänger
dando vueltas en un capítulo de los Simpsons

No creo en John, ni en Yoko,
ni en ningún Pop-Star
(en Jovanotti sí)

Y cuando miro al espejo
creo
que me vendría bien una afeitada

y bajar unos kilos.—




Febrero del 2000


Te regalo un Febrero del 2000
te regalo un peso pa' esa birra fría
o un tetra blanco con Sprite
que tomábamos sentados en el cordón de la vereda

Te regalo un Febrero del 2000
y te regalo ese rockanroll de 3 acordes
que tocábamos en la guitarra
que prometía para siempre libertad
mientras un cordobés con pelo de colores
llenaba estadios en la capital

Te regalo un Febrero del 2000
y te regalo discusiones maravillosas
sobre Matrix, El Cuervo y The Warriors
y sobre otras que vimos todos los de nuestra generación

Te regalo un Febrero del 2000
y te regalo un amor inolvidable de una sola estación
con el que cojíamos enamorados e inexpertos
y te regalo su nombre tatuado con tinta china

Te regalo un Febrero del 2000
y te regalo un placebo para sentirnos siempre jóvenes
algo que nos distraiga
de que ese reloj en la pared marca el fin del mundo
y sigue girando.—



La profe Porota


La profe Porota
que de su collar colgaba una bolsita de alcanfor
cuyo perfume la anunciaba en el aula
varios minutos antes
me diagnosticó insensibilidad estética severa
cuando me descubrió dibujando
un enorme pene en el pizarrón
que jamás
      /dijo
sería capaz de disfrutar la poesía

Hoy
a la salida de la escuela
nos sentamos con mi hijo en una plaza
a comer caramelos y tirarle maíz a las palomas.
Por la tarde
con la bebé
/ella con biberón y yo con mate/
vimos por la tele
ese milagro artístico llamado
gol de chilena.
En la noche
cuando los niños se durmieron
con mi esposa hicimos el amor
salvajemente
como dos adolescentes.

Ahora pienso en la profe Porota
y en su insoportable olor a alcanfor
que bajo tierra
y con flores pudriéndose en una botella de plástico
padece de insensibilidad estética severa
y es incapaz de disfrutar mi poesía.—




Mi Pablo Espinoza personal


Para mi próximo cumpleaños quiero que me regalen un Pablo Espinoza personal
ya le preparé la cama en el sofá
            (junto al perro)
pasaremos la tarde jugando al Sega
y escuchando un CD pirata de Bosques de Groenlandia
haremos cosas absurdas
[que justificaremos con cosas absurdas
que sólo nosotros entenderemos
en la noches saldremos a pasear por el barrio
saludaremos a los vecinos
y cuando una chica linda tenga la osadía de atravesarse por nuestras pupilas
Pablo  le escribirá un poema a su ausencia
y cuando esté en esos días en los que no sé cómo sentirme
él, tan sabio,
con bonitos versos me lo dirá
si queda bueno lo premiaré con cerveza
si no
¡ni áca!

Lo conocí
            [yo estaba borracho
lo saludé y le compré un libro
que leí varios días después
y estaba tan bueno que ahora
me encapriché…
¡Quiero mi Pablo Espinoza personal!


Le he pedido a un amigo de Jujuy
que en la misma caja en la que me manda amordazado al poeta
cargue unas máscaras de carnaval
unos libros de Alberto Elías Alabí
y un frasco de dulce de cayote

También
            [un amigo yanky
me manda en una caja con moño
a Peta Jensen
espero que mi Pablo Espinoza personal no se ponga celoso.—






Juan José “Juanci” Laborda Claverie nació en San Luis Capital, en 1980. Estudió la Licenciatura en Comunicación Social (UNC y UNSL). Se desempeña como docente y productor en medios de comunicación. Desde 2011 conduce Cuentos Criollos, programa radial sobre la nueva narrativa argentina, que es retransmitido en distintas emisoras de todo el país. Colabora con diversos sitios web y revistas sobre literatura argentina.
Publicó relatos y poemas en diversas antologías locales y nacionales,  y en múltiples sitios web especializados en literatura argentina.  En marzo de 2018 lanzó su primer libro de relatos “Historias e Histerias sobre cabellos más fuertes que yuntas de bueyes”, y en junio “El Cirujano”, relato largo de temática futbolística que sirvió de presentación de su propio sellos editorial Color Ciego Ediciones. Recibió premios y menciones en diferentes concursos narrativos.
Lleva adelante el blog: juancilabordaescritor.blogspot.com

domingo, 18 de febrero de 2018

Una remera rockera (fragmento)

Muestro un poquito de un poema medio largón en el que vengo trabajando desde hace algunos meses.



Una remera rockera


(...)

Señor político
por favor continúe
con ese discurso tan progre
tan bonito
tan arenga de masas
que yo me esforzaré por olvidar
que nunca trabajó de otra cosa
que de parásito del pueblo
y miraré para otro lado
cuando en cámara salga luciendo
ese costosísimo traje francés
hecho con algodón
recogido por un niño famélico del Chaco
porque en los 90s
tuve una remera rockera
con un pelado estampado
qué decía:
el lujo es vulgaridad…
frase que
como su discurso
me conquistó.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Danza

Va poema sobre algunas ideas que hace tiempo me rondaban en la cabeza. Espero les guste.


esa noche bailamos desnudos
frente a la fogata más bella que hubiera existido
y que nosotros hicimos en el comedor

no esperábamos nada uno del otro
no hacíamos juicios
no nos preocupábamos por definir
esas sombras tan perfectas
que se enredaban en el revoque
imperfecto de la pared
y esa superficie imperfecta
fue la que hizo que la música
nos entregara un ritmo
que habíamos imaginado
mil años antes.

esa fue la última vez
que bailamos

hay noches y sonidos
que durarán por siempre...
noches que hemos recorrido,
y hay también
melodías que soñaré
bailar de nuevo
y ponerle letra a nuestra canción.

lunes, 16 de octubre de 2017

Tamagotchis conservados en vinagre

Poema (o intento de...) escrito por encargo.
Desde hace rato que me viene interesando la temática de las soledades 2.0, de cómo la redes sociales sirven para que todos contemplen nuestra soledad.
Otro tema que me interesa es la eterna estera, esa infinita cinta de möbius.


                        Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz.
Milán Kundera - La insoportable levedad del ser


Tamagotchis conservados en vinagre

 

Fuimos los últimos de la serie
cuando la fábrica cerró
            y los gremios se quedaron
            con las indemnizaciones de los despidos

Hoy te encontré en Badoo
buscando a un Sim
            con ganas de enamorarse
o una aplicación
            con la que compatibilizar

Sentado en la esquina de una estrella
te espero
            (bordando tu nombre
            en unos escarpines de crochet)
para dar continuidad a nuestra especie
antes de que un paleontólogo
descubra nuestras carcasas
no-biodegradables.

jueves, 1 de octubre de 2015

Poema de la tetona

Es hora de retomar.
El tiempo de abandono del blog se debe (además de olvido y pereza) a la finalización de un volumen de cuentos. En este momento me encuentro en la etapa de pulido y corrección. Apenas finalice realizaré el papeleo de los DDAA y comenzaré a postear.
Además tengo un par de cuentos concursando por ahí y hasta que no salgan las resoluciones y por aceptación de términos no se pueden mostrar.

Bien, vamos a lo interesante. Como ya he expresado en varias ocasiones no me gusta la poesía, quizá por mi nula capacidad de decir algo en pocas palabras y con elegancia.
Hace unos meses leyendo “Crónicas del hombre alto” de Alfredo di Bernardo, encontré una cita de Faulkner que me dejó pensando: "lo más triste del amor no es que no dure siempre, sino que la desesperación que produce se pueda olvidar tan pronto".
En el acto recordé mis tiempos de adolescente, cuando en las noches dejaba una carta de despedida a un amor no correspondido pensando que a la mañana siguiente no despertaría: habría muerto de amor. Me dormía imaginando el rostro de la chica llorando al lado del cajón. El asunto es que siempre me desperté, y en las cartas de despedida debo haber escrito más de cincuenta nombres distintos.
Ese recuerdo que hoy me sonroja y me despierta ternura, más la frase de Faulkner, inspiró una idea demasiado flaca como para cuento, y que tan sólo podía expresarla intentando un poema.

Que les sea leve. (Perdón Vladimir Holan)

Poema de la tetona
En el fondo mi memoria
flota la imagen de una tetona
que me tuvo a mal traer
toda la adolescencia.

Ella no fue la primera en enamorarme
ni tampoco la primera en no corresponderme.
Ella inauguró en mí la desesperación.
Fui buen alumno,
me peiné con gel,
metí mil goles
y aprendí a tocar la guitarra
sólo para que se fijara en mí.

(Al parecer, sus enormes pechos
no la dejaban verme).

Todo esto lo hice,
para que el primer día
luego de haber terminado el colegio
no volviera a recordarla hasta hoy.