miércoles, 17 de junio de 2020

20 Preguntas a los que escriben - Lis Claverie

Continuo "cuestionareando" gente interesante con mis 20 preguntas a los que escriben. Hoy anduve por acá cerquita, en Juana Koslay, San Luis, para que mi madrina, Lis Claverie, nos dé respuestas interesantes.


LIS CLAVERIE, abogada, ex docente universitaria, escritora nacida en San Luis, es miembro fundadora de “La Línea” (2012), grupo de tertulianos, abierto y libre, dedicado a la lectura, escritura y quehaceres literarios en general, cuyas rondas han funcionado todos los martes en “Casa de las Culturas”, “Biblioteca Juan Crisóstomo Lafinur” y “Archivo Histórico de la Provincia de San Luis”, sucesivamente. Es autora de Un alma para dos, libro de cuentos y relatos (2014); de Alberto Álvarez, cuento de su autoría seleccionado en el libro 52 Motivos para no morir (2014); de Los lobos, poema de su autoría seleccionado en el libro Tellus, Febo, Venus (2014); de Calar Bayonetas, cuento premiado en Todos los escritores, todos (Ed. “San Luis Libro”, 2015); de A tres voces y en tacones, libro de poemas en coautoría (Ed. “El Tabaquillo”, 2018); de Gajos del Oficio, cuento con Mención de Honor en el 62º Concurso Internacional de Poesía y Narrativa Ensamblando Palabras 2018 y de Punto de fuga, novela.



1- ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué hay primero? ¿Un lector que se transforma en escritor, o un escritor que se transforma en lector?
El huevo, con la “semillita” dentro. Siempre es la semilla primero. Un lector que se trasforma en escritor.  

2- Describime tu escritorio a la hora de sentarte a escribir un texto.
YouTube abierto en un tema que busco como “música para concentrarse y estudiar”; termo y mate a la derecha del teclado; celular a la izquierda y, al frente, a través de un ventanal triangular, un gran cerro llamado “El Lince”, perfectamente triangular también, recortado y contenido por los cristales del ventanal.

3- ¿Cuánto hay de tu pedacito de barrio en tu escritura?
Todos los espacios de mi escritura son espacios que he pisado cotidianamente en mi vida o alguna vez siquiera.  Enrolo en la teoría de García Márquez: no salirse de la propia aldea, de aquello que nos es conocido hasta por sus olores.

4- Todos los escritores recomiendan tomar talleres. ¿Por qué hay que tomarlos?
Porque el diamante en bruto solo sirve si va a ser pulido. De lo contrario, no deja de ser un carbón más. 

5- ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado como escritor?
Que nunca deje de desmalezar. 

6- ¿La mayor alegría literaria que has tenido?
Que me lleguen mensajes por las redes sociales de gente que no conozco, para felicitarme por algún libro, o preguntarme por algún personaje, o quitarse alguna duda. También, que mi libro de cuentos “Un alma para dos” haya sido incluido en la currícula obligatoria de la secundaria de dos colegios. 

7- ¿Qué escritor te robó una idea antes de que se te ocurriera?
Ninguno.

8- ¿Qué se siente haber terminado un texto?
Una gran ansiedad, por comenzar otro. 

9- ¿Qué debe tener un buen texto?
En narrativa larga, descripción, acción y diálogo en proporciones exactas. Dentro de estos, a su vez, no puede faltar la interioridad psicológica de los personajes. 

10- ¿Cómo es el lector ideal?
Curioso, constante, ávido. Tiene que haber leído más de una obra del autor, para conocer y comprender su estilo.

11- Un buen escritor… ¿se expone sin tapujos? ¿O logra evadirse totalmente?
El escritor que se expone sin tapujos no escribe ficción, sino una suerte de biografía por tiradas. 

12- ¿Qué cosa está sobrevalorada en la literatura?
La provocación con intención. En tal caso, se le ven las hilachas, siempre.  Me huele a snobismo.

13- Si llegaran los extraterrestres… ¿Qué libro les regalarías como muestra del genio humano?
Un libro mío, por dos razones: para que me lean por un lado y, por el otro, para comprobar si son fácilmente engañables o no.  

14- ¿Qué diferencia hay entre tu primer libro, y el texto en el que estés trabajando ahora?
Cada vez escribo más lo que quiero y menos lo que se espera que escriba. 

15- ¿Qué rostro tienen tus musas?
No tienen corporalidad, son esquivas, se esconden, aparecen en un instante y desaparecen al siguiente, no las puedes tocar, no tienen olor, ni sabor, no se dejan ver, ni escuchar. Actúan como una epifanía, para tirarte una idea fugaz y desparecer. Si al momento no tienes papel y lápiz para anotar, la idea sale corriendo atrás de la musa.

16- Al mejor estilo Frankenstein… armame un monstruo con partes de diferentes escritores.
Me resulta imposible ver la fealdad en las personas.

17- Un libro que todos recomienden y que no te haya gustado.
“Viernes de dolores” de Miguel Ángel Asturias.

18- ¿Cómo sería un mundo sin libros?
Sería como en las épocas de la tradición oral, muy fieles e infieles a los hechos en idénticas proporciones. La mayor parte de la historia de la humanidad ha sido un mundo sin libros y, por lo tanto, sin escritores.  

19- Funda una nueva religión. A quiénes se adoraría. Cómo serían los rituales.
Se haría un culto al conocimiento, se adoraría a los genios y a los sabios, los libros serían sagrados, la gente se reuniría en torno a una gran mesa para escuchar la lectura de los libros venerables. Para ingresar a cada cofradía, los aspirantes serían sometidos a pruebas que certifiquen que están puros y libres de prejuicios, oscurantismo, tabúes, egolatría.

20- ¿Qué título tendría tu biografía póstuma?
Una mujer que siempre quiso aprender.

Bonus Track- ¿Qué pusiste la primera vez que dedicaste un libro?
Gracias por leerme



sábado, 13 de junio de 2020

20 Preguntas a los que escriben - Corina Vanda Materazzi

Continúo atosigando gente con mi cuestionario. Hoy le toca a una de las personas más generosas, cálidas y talentosas que he conocido en el mundo de las letras: a mi amiga Corina Vanda MaterazziPasen y vean, tiene cosas interesantes que decir.

CORINA VANDA MATERAZZI nació en Buenos Aires en 1968. Estudió Lic.Historia en la UBA,años más tarde Diseño de Interiores. Cursó Talleres Literarios de narrativa, poesía, dramaturgia y guión de radio. En 2015 publicó su primer libro HUELLAS (Ed.Utopías) y en 2017 publicó VOZ EN OFF (Ed.Peces de Ciudad); participó luego de algunas antologías de narrativa. Sus textos obtuvieron menciones en diferentes concursos. Recibió premios y distinciones en diferentes concursos literarios. su blog es Barbaramente Fea.



1- ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué hay primero? ¿Un lector que se transforma en escritor, o  un escritor que se transforma en lector?
SI fuese de River te diría que, obviamente la gallina es antes que el huevo, pero no soy de River, tampoco tengo puesto el corazón en ningún club de futbol. En cuanto a la literatura pienso que no todos los lectores se transforman en escritores, y resulta difícil imaginar un escritor que no sea lector.

2- Describime tu escritorio a la hora de sentarte a escribir un texto.
Mate amargo, notebook, cuaderno con hojas lisas, lapiceras, colores, cenicero, cigarrillos y encendedor, aunque prefiero ( cuando me acuerdo de comprar) fósforos, tiene una magia especial.

3- ¿Cuánto hay de tu pedacito de barrio en tu escritura?
A veces sí, otras no.

4- Todos los escritores recomiendan tomar talleres. ¿Por qué hay que tomarlos?
Para seguir aprendiendo. Presiento que escribir es como bailar tango, puede no tener techo en la medida que uno esté dispuesto a tener el coraje de entregarse a recorrer nuevos caminos. De todas maneras, pienso que cada taller tiene un ciclo y hay que saber reconocer el fin de uno y el comienzo de otro.

5- ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado como escritor?
Tuve la suerte de encontrarme con mucha gente generosa y amorosa en el sentido que la sugerencia vino con afecto con la idea de que, eso que se dice, esté direccionado desde lo constructivo. En el último tiempo son incontables los consejos que, Adriana Romano, tuvo la gentileza de ofrecerme, a raíz de estar trabajando con ella en la edición de mi próximo libro de cuentos.

6- ¿La mayor alegría literaria que has tenido?
Un día recibí un mail de alguien que no conocía, había leído uno de mis cuentos y quería leer más.
Ese día sentí que la botella que había largado al mar, había llegado a un puerto.

7- ¿Qué escritor te robó una idea antes de que se te ocurriera?
Es lo que suelo sentir cada vez que leo a alguien que me enamora. En realidad, acto seguido, pienso que debería dejar de escribir, jamás no solo, se me podría ocurrir lo que a él o a ella, sino que nunca podría hacerlo de esa manera.

8- ¿Qué se siente haber terminado un texto?
La misma sensación después de un orgasmo.

9- ¿Qué debe tener un buen texto?
Muchas cosas o pocas, pero suficientes.

10- ¿Cómo es el lector ideal?
Capacidad de sorpresa, un niño interior.

11- Un buen escritor… ¿se expone sin tapujos? ¿O logra evadirse totalmente?
Me puede más los autores que son capaces de estar entre telones y lucir las voces de sus narradores y/o personajes.

12- ¿Qué cosa está sobrevalorada en la literatura?
No me siento calificada para responder la pregunta.

13- Si llegaran los extraterrestres… ¿Qué libro les regalarías como muestra del genio humano?
El Principito.

14- ¿Qué diferencia hay entre tu primer libro, y el texto en el que estés trabajando ahora?
Entre mi inicio —tan remoto— y el presente se ha dibujado una trayectoria bastante sinuosa, con pausas, a veces, avances y retrocesos, otras Es un camino que voy descubriendo al andar, sin mapas, en algunos momentos a ciegas, en otros con brújula. Sin dudas es una aventura que más allá de los resultados me causa mucho placer. Quizás esto último, es lo que permanece inalterable.

15- ¿Qué rostro tienen tus musas?
En general me seduce lo opaco, personajes, situaciones, historias, cosas que se piensan, pero no se dicen, porque avergüenzan o producen pudor. Me gustan los anversos de las telas, puedo quedarme horas explorando horas en las desprolijidades de los dobladillos, las hilachas, los remiendos. Lo mío no son ni hadas ni héroes, todo lo contrario, suelo quedar extasiada por la estupidez, la cobardía, la incoherencia, la vulnerabilidad y la miseria humana.

16- Al mejor estilo Frankenstein… armame un monstruo con partes de diferentes escritores.
Podría ser el parietal izquierdo de Levrero y el derecho de Galeano. La memoria de Joe Brainard. El corazón de Clarise Lispector. La mirada de Cortázar, las voces de Pedro Lemebel, el oído de Hebe Uhart. Amenazante como Samanta Schweblin, el suspenso de Tomás Downey. El humor de Fontanarrosa, la puntería de Angélica Gorodischer, la crueldad de Abelardo Castillo, la osadía de Aurora Venturini. La magia de Kafka, la agudeza de Saki, la contundencia de Chejov. La oscuridad de Poe y la capacidad de venta de Stephen King.

17- Un libro que todos recomienden y que no te haya gustado.
Aprendí a darme segundas oportunidades con algunos libros que no logran atraparme en una primera lectura. Entendí que muchas veces no es el libro ni el autor, soy yo. Sin embargo voy por el tercer intento con Toole y su Conjura de los necios.

18- ¿Cómo sería un mundo sin libros?
De una soledad intolerable.

19- ¿Qué título tendría tu biografía póstuma?
Compradora compulsiva de libros.

20- ¿Qué pusiste la primera vez que dedicaste un libro?
Honestamente no recuerdo qué escribí exactamente, tampoco creo que la persona a la cual fue dirigida pueda aclararlo, estaba tan nerviosa que la letra era ilegible. Lo que puedo decir que, en la primera página en letra cursiva reza: “A mis huellas esenciales, Lorenzo, Lautaro y Lucio”, que son mis hijos.

miércoles, 10 de junio de 2020

20 Preguntas a los que escriben - Gerardo Van Junker

Continúo molestando gente, revolviendo heladeras y contando chistes en velorios, para que gente interesante conteste mis 20 preguntas. Hoy anduve por la República de Renacentía (Villa Mercedes) molestando a mi amigo personal Gerardo Van Junker.


GERARDO VAN JUNKER nació  el  25  de  Noviembre  de  1991,  en  Villa  Mercedes  (San  Luis).  Empezó  a  escribir  canciones  en noviembre  de  2006.  Integró  bandas  de  punk  rock  de  corta  duración.  Su  escritor  favorito  es  Alberto Laiseca,  inventor  del  Realismo  Delirante. Fue miembro  de  la  Comisión  Organizadora  de  la  Feria Nacional   del   Libro   de   Villa   Mercedes   (Vicepresidente   2016-2018).   Dirige   desde   2013   Editorial Rorschach.  En  2016,  fue  uno  de  los  doce  seleccionados  para  la  Residencia  F.I.L.B.A.-Centro  Cultural Recoleta por su labor como escritor y gestor cultural. Lleva publicados más de una decena de libros como Feria  de  sensaciones (2013), Espíritus  de  Medianoche (2016), Éramos  poetas  inéditas (2019) y La tarde del sol negro (2019), entre otros.



1- ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué hay primero? ¿Un lector que se transforma en escritor, o  un escritor que se transforma en lector?
Creo que hay una superposición de realidades, tanto el huevo como la gallina son al mismo tiempo desde el principio. Pero en el caso de la segunda parte de la pregunta, el lector es el origen, solo por un pelín; al interpretar las palabras que va adquiriendo y procesarlas con conciencia se vuelve escritor.

2- Describime tu escritorio a la hora de sentarte a escribir un texto.
Mi escritorio tiene la pipa, el tabaco y el cenicero a la izquierda. La computadora en el centro. A la derecha el mouse. Flotando por encima un velador. Siempre tengo un cajón abierto donde tengo distintos cuadernos de notas. Y por ahí, entre el quilombo, están los auriculares.

3- ¿Cuánto hay de tu pedacito de barrio en tu escritura?
Más que nada en los diálogos, me encanta que mis personajes hablen como la gente que escucho en la calle. Después todo transcurre realidades ficticias que disienten de la nuestra.

4- Todos los escritores recomiendan tomar talleres. ¿Por qué hay que tomarlos?
No hay que tomarlos. Uno puede enseñar formas y recursos, pero ciertos docentes no reconocen la diferencia de “hacer que alumno crezca con una voz propia” y “formarlos a su imagen y semejanza”. Hay excepciones siempre. Lo ideal, si querés escribir es que te sientes a hacerlo, apoya el traste y deja que salga. Cuando terminés el borrador busca un taller si querés. Sin embargo, hoy vivimos en una sociedad ultraconectada y con recursos ilimitados para formarse de manera autodidacta.

5- ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado como escritor?
Qué me compre una casa, podés perder el laburo, separarte, pero si tenés casa nunca vas a estar en la calle y vas a volver siempre para escribir.

6- ¿La mayor alegría literaria que has tenido?
Sentimental, conocer a Laiseca. Pero la otra es cuando las editoriales o revistas aceptan mis obras. Un autor es un ejército de un solo hombre peleando contra un sistema corrompido por el amiguismo y el lobby. Por eso se valora mucho cuando te dan bola por tu obra y no por tu nombre.

7- ¿Qué escritor te robó una idea antes de que se te ocurriera?
Mirá, tengo una novela que empecé a escribir en 2013 que se llama “Legión de Antihéroes” y todavía no termino. La cosa es que Brandon Sanderson tiene una trilogía de novelas que leí este año y tenemos muchos puntos similares. Voy a tener que trabajar esas similitudes porque Brandon se me adelantó.

8- ¿Qué se siente haber terminado un texto?
Lo mismo que un trago de birra fría: Satisfacción.

9- ¿Qué debe tener un buen texto?
Sinceridad. Podes escribir bien o mal pero si no tenés sinceridad, es al pedo, ningún lector va a seguir tu obra.

10- ¿Cómo es el lector ideal?
El que te lee, te escribe, te recomienda. Esos lectores salvan al mundo.

11- Un buen escritor… ¿se expone sin tapujos? ¿O logra evadirse totalmente?
Un buen escritor hace lo que le pide la obra.

12- ¿Qué cosa está sobrevalorada en la literatura?
Está sobrevalorado el escritor como ente más allá del entorno que le toca habitar. Si sos escritor no podes estar ajeno a lo que pasa en tu lugar.

13- Si llegaran los extraterrestres… ¿Qué libro les regalarías como muestra del genio humano?
El jardín de las Máquinas Parlantes de Alberto Laiseca.

14- ¿Qué diferencia hay entre tu primer libro, y el texto en el que estés trabajando ahora?
El del primer libro le costaba escribir obras largas (más de 40 páginas)… el de ahora pelea contra eso todavía.

15- ¿Qué rostro tienen tus musas?
Mi musa es esta vida, por eso intento bizarrearla o delirarla siempre que puedo. La normalidad aparente de lo cotidiano me aburre en la literatura.

16- Al mejor estilo Frankenstein… armame un monstruo con partes de diferentes escritores.
La voz de Cortázar, la altura de Borges, el pelo de Neil Gaiman, la vista de Stephen King y la panza de Gerardo van Junker… ah, también los bigotes de Lai, por su puesto.

17- Un libro que todos recomienden y que no te haya gustado.
Hasta ahora, no he podido avanzar de la página 10 de 1q84 de Murakami.

18- ¿Cómo sería un mundo sin libros?
Es inevitable que el humano se rebele en busca de la sabiduría, sin lugar a dudas, los libros serían inventados.

19- Funda una nueva religión. A quiénes se adoraría. Cómo serían los rituales.
Ya está fundada, se adora al Dios de lo que fue, al Dios de lo que es y al Dios de lo que será. Shhh… no digas nada, por si nos espían.

20- ¿Qué título tendría tu biografía póstuma?
“Inefable: la bizarra biografía del delirante escritor Gerardo van Junker”

Bonus Track- ¿Qué pusiste la primera vez que dedicaste un libro?
No recuerdo que puse pero sí que se lo dediqué a Lautaro, uno de mis mejores amigos, aparte fue el primer libro que vendí.

sábado, 6 de junio de 2020

20 Preguntas a los que escriben - Sergio Iturbe

Continuó cuarenteneando y molestando a escritores en la comodidad de sus hogares para hacerle preguntas. Hoy anduve por la ciudad del fernet de la vida y mediodías sin pan, acosando a Sergio "Serj" Iturbe. Pasen y vean, tiene cosas interesantes para decir.

SERGIO A. ITURBE (Córdoba, 1984) Estudió Filosofía y Letras Modernas en La Universidad Nacional de Córdoba. Se desempeña como asesor teórico de tesis de grado y posgrado, corrector de estilo en diversas editoriales y traductor de textos académicos. Publicó en diversos medios y antologías nacionales e internacionales, como ser Pelos de Punta (Buenos Aires), Plexocuentos (Chile), Necrópolis (Córdoba), Áporo (Brasil). Actualmente está escribiendo su primera novela.



1- ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué hay primero? ¿Un lector que se transforma en escritor, o  un escritor que se transforma en lector?
Es sabido que el huevo estuvo mucho antes de que existieran las gallinas. Yo creo que el que lee está escribiendo y viceversa, son como las dos caras de la misma moneda.

2- Describime tu escritorio a la hora de sentarte a escribir un texto.
No sé si por procrastinar o por otra cosa, pero siempre me encargo de tener la notebook y el escritorio bien despejado (el escritorio de la notebook también).

3- ¿Cuánto hay de tu pedacito de barrio en tu escritura?
Cero por ciento.

4- Todos los escritores recomiendan tomar talleres. ¿Por qué hay que tomarlos?
Siempre me pareció algo muy yanqui eso de los talleres y a mí no me resulta útil, pero hay algunos (muy pocos) que les pueden servir a la gente que quiere empezar a escribir o perfeccionarse.

5- ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado como escritor?
Dejá de escribir, es al pedo. Lamentablemente todavía no le hago caso.

6- ¿La mayor alegría literaria que has tenido?
En un momento hacía cuentos para que la gente saliera despavorida de los lugares adonde se leían, los hacía para desagradar. Mi alegría iba subiendo directamente proporcional a la gente que no lo soportaba más y se iba.

7- ¿Qué escritor te robó una idea antes de que se te ocurriera?
Yo creo que toda escritura es un robo, parafraseando a Proudhon.

8- ¿Qué se siente haber terminado un texto?
Es como un peso que te sacás de encima, pero sobre todo porque los textos, en la grandísima mayoría de los casos, me interpelan y me obligan a escribirlos so pena de no dejarme en paz.

9- ¿Qué debe tener un buen texto?
Pocas palabras y bien puestas.

10- ¿Cómo es el lector ideal?
Mudo.

11- Un buen escritor… ¿se expone sin tapujos? ¿O logra evadirse totalmente?
Yo creo que es imposible inventar cosas en la escritura. Hacemos mezclas, Frankensteins, pero jamás se crea de la nada.

12- ¿Qué cosa está sobrevalorada en la literatura?
Las opiniones de los escritores en todo lo que no respecte a su oficio, como pasa con todas las profesiones.

13- Si llegaran los extraterrestres… ¿Qué libro les regalarías como muestra del genio humano? 
Madre noche de Vonnegut para que aprendan un poco. El Quijote para que conozcan el límite máximo de la literatura.

14- ¿Qué diferencia hay entre tu primer libro, y el texto en el que estés trabajando ahora?
Al principio, cuando empecé a escribir, era muy rebuscado, demasiado filosófico. Después aprendí que hay que escribir para la gente que no lee, no para los que leen. Ampliar, no restringir.

15- ¿Qué rostro tienen tus musas?
A veces son de vidrio y otras veces son de papel, pero no tienen cara.

16- Al mejor estilo Frankenstein… armame un monstruo con partes de diferentes escritores. 
La simplicidad de Vonnegut, las tramas de Palahniuk, los niveles de lectura de Cervantes (en narrativa, en teatro es malísimo), la exactitud de Borges, la sensibilidad de Antonio Di Benedetto, lo trágico de Shakespeare. Me quedo muy corto, pero es infinito.

17- Un libro que todos recomienden y que no te haya gustado.
Rayuela. Basta de Cortázar ya, por favor.

18- ¿Cómo sería un mundo sin libros?
Bastante más productivo.

19- Funda una nueva religión. A quiénes se adoraría. Cómo serían los rituales.
Adorarían a los que no necesiten adorar a nadie, que sean independientes de otros y tengan criterio para comportarse no según una moral obsoleta, sino caso por caso.

20- ¿Qué título tendría tu biografía póstuma?
“Cuentos completos”.

Bonus Track - ¿Qué pusiste la primera vez que dedicaste un libro?
¿Quién me manda? Con cariño. S.


jueves, 4 de junio de 2020

20 Preguntas a los que escriben - Daniel Álvarez

Retomando esta buena idea de tirar alguna preguntas a escritores, hoy le toca a mi amigo Daniel Álvarez, quien si llego a contar que somos los Fred Astaire y Ginger Rogers de los bailongos post lectura de poesía me mata.

LUIS DANIEL ÁLVAREZ nació el 28 de enero de 1988 en Andalgalá, Catamarca. Docente y escritor En poesía publicó: Pueblo y rebelión (2013), Vuelo onírico (2015) y Pájaros de aguardiente (2017). En narrativa: Sueños encajonados (2015) La fama de Edward Arparigowsky por Color Ciego Ediciones (2019) y Transeuntes por Literatura Resiste (2020).Dirige la página web de cultura La tuerca andante. Este es su blog. Actualmente vive en la ciudad de San Luis donde desempeña como docente y tallerista.



1- ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué hay primero? ¿Un lector que se transforma en escritor, o  un escritor que se transforma en lector?
En lo personal, además de ser un lector, fui un escuchador de historias. Recuerdo que cuando era muy niño, me pasaba las tardes sentado cerca de mi abuela para que me contara historias de apariciones del duende, y de la gente de Andalgalá, de Belén y Londres que son los lugares donde vivió ella. Por ese entonces tenía  aproximadamente seis o siete años. Escucharla me volaba la cabeza, porque imaginaba y me hacia la película. Con eso también vino la música porque mi padre me cantaba canciones folklóricas y cuando comencé a aprender a escribir él me dictaba o me pedía que copiara las canciones que a él le gustaba. También tuve una tía que me hacía leer. Esa fue, como diría Michel Petit, la forma en que me presentaron el mundo. Todo eso se engarzaba hasta ser lo que soy, un amante de música, un loco por la lectura, y apasionado por la escritura.           

2- Describime tu escritorio a la hora de sentarte a escribir un texto.
Mi escritorio es la computadora y el equipo de mate, rara vez papel y birome.

3- ¿Cuánto hay de tu pedacito de barrio en tu escritura?
No hablo tanto más de mi barrio ni de mi pueblo en mis textos, sino que hago trato de realizar una pintura de los lugares que más me gustan, soy muy campestre en ese sentido y pueblerino. Creo que si cuento una historia inspirada en cualquier pueblito de San Luis describiría casi de la misma forma que lo haría de algún pueblo de  Catamarca, o de cualquier otro pueblo. Creo que el barrio o el pueblo es el mundo. Sin embargo tengo textos como “La fama de Edward Arparigowsky” editado por Color Ciego Ediciones en la que la historia sucede en Buenos Aires y Córdoba, pero se debe a un homenaje a la mística imagen de que el tango se bailaba entre hombres.     

4- Todos los escritores recomiendan tomar talleres. ¿Por qué hay que tomarlos?
Existen diversos tipos de talleres, no todos son iguales y todo depende del tallerista, pero considero que el mejor taller es la lectura y el mejor ejercicio es leer, leer y leer, y luego alejarse un poco de la lectura para buscar su propia voz. También es importante leer un poco el mundo que nos rodea y escuchar las diferentes voces para poder jugar con ellas, porque las voces son esas bolitas de greda que nos permiten armar algo. 

5- ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado como escritor?
Existen tres consejos que son los que más me gustaron por su retórica  1) arma, desarma y arma, 2) dejad que las palabras maduren solas, 3) un buen sarcasmo de Charly García, ladrón que roba a otro ladrón es un artista.    

6- ¿La mayor alegría literaria que has tenido?
Sinceramente no fue un premio ni un reconocimiento, o haber formado parte de una antología a nivel nacional o internacional, sino que es aquello que realmente pasa al alrededor y me sorprende por ejemplo  cuando alguien me dice que ha leído un texto de mi autoría, o me agradece por que el libro le sirvió para hacer un asado cuando no tenía papel para quemar o para ocupar un espacio en la biblioteca, o me dice vos sos Daniel, el escritor, y se enteró no por haberle comentado sino más bien por tercero.  

7- ¿Qué escritor te robó una idea antes de que se te ocurriera?
No sé, quizás varios, pero no me hago drama porque al final también se la puedo robar, y por suerte mis ideas son tan buenas que nadie me las quiere robar. Lo que importa es el perdón: un ladrón que roba a otro ladrón tiene cien años de perdón. ¿Ya tendremos perdonada al menos la mitad de la eternidad?

8- ¿Qué se siente haber terminado un texto?
Siento que dejo algo que alguien necesitó alguna vez decir, no lo digo por mi personalidad, sino que también muchas veces siento que lo que escribo es materializar lo que alguna vez escuché y que me resultó interesante darle forma. Creo que un texto es un eco de quienes alguna vez dejaron sus palabras para que escriba, casi siempre sin tenerlos en cuenta, y así pueda llegar a otros. Me gusta pensar que soy una especie de puente que tiende memorias.    

9- ¿Qué debe tener un buen texto?
Fuerza, que remueva las entrañas y te haga sentir parte de la historia, más allá si es real o ficcional, y eso es según el criterio del lector. También tiene que tener imágenes, metáforas, esa extrañeza que deja sus zumos al lector para que descifra y goce.

10- ¿Cómo es el lector ideal?
Un lector ideal es capaz de moverse con los personajes en cualquier espacio para desentrañar la historia, y de escuchar la voz poética en su profundidad. También que sepa reconocer que los diferentes contextos y la posibles realidades nos transmiten algo. 

11- Un buen escritor… ¿se expone sin tapujos? ¿O logra evadirse totalmente?
Se expone sin tapujos, pero coloreando las escenas para que el lector juegue con los sentidos. 

12- ¿Qué cosa está sobrevalorada en la literatura?
El egocentrismo en exceso. Los cenáculos que se llenan de coronitas entre sí, los ismos, los moralistas y conservadores que repiten las tradiciones sin darle una vuelta a la tuerca, y las críticas de los sectores resentidos que Bloom siempre criticó.

13- Si llegaran los extraterrestres… ¿Qué libro les regalarías como muestra del genio humano?
Difícil  pregunta pero dudo entre varios títulos “El juego los abalorios” de Herman Hesse, “Más que humano” de Theodore Sturgeon, “El ser y la nada” de Sartre,  “Más allá del bien y del mal” de Nieztsche, “La insoportable levedad del ser” de Milan Kundera, “Las enseñanzas de Don Juan” de Carlos Castañeda o “Guitarra negra” de Spinetta. Seguramente que cuando lleguen en los extraterrestres les regale todos esos.        

14- ¿Qué diferencia hay entre tu primer libro, y el texto en el que estés trabajando ahora?
Actualmente estoy más con la narrativa y soy más larguero. Me alejé de la comodidad que produce por instante el micro relato o las ficciones cortas. También estoy jugando más en diferente campos con lo erótico, los místico del folclore que mamé dándole una vuelta a la tuerca cómo lo hace por ejemplo Mariano Quiros, y con personajes rebeldes. En la poesía estoy más simple, corto y claro, pero sin perder la contemplación a la naturaleza, que es con lo que me siento identificado.   

15- ¿Qué rostro tienen tus musas?
El rostro que tienen mis musas son variados y eso no es lo importante, lo que importa es lo que ellas me enseñan, aprendo, me cuentan y esperan de la vida. Cada una de esas musas son poesía, historia y tienen sus aromas y su música.  

16- Al mejor estilo Frankenstein… armame un monstruo con partes de diferentes escritores.
Es difícil porque me siento atravesado por varias lecturas y contextos socios históricos tanto individual como colectivo. Pero me gustaría ser un pombero trayendo cuentos de los montes, de las sierras, de los cañaverales.     

17- Un libro que todos recomienden y que no te haya gustado.
No diré algún libro pero cuando era adolescente leí “A orillas del río piedra me senté y lloré” de Paulo Coelho y “Cuentos para Verónica”  de Poldy Bird y hoy me arrepiento haber perdido tiempo leyéndolos. 

18- ¿Cómo sería un mundo sin libros?
Directamente  no habría mundo porque no habría nada para contar.

19- Funda una nueva religión. A quiénes se adoraría. Cómo serían los rituales.
No me interesan  las religiones así que no podría crearla, iría en contra de mis principios. No se adoraría a nadie porque lo principal es respetarnos como somos, todos somos diferentes y nadie es más que otro. Si voy por los rituales creo que tomaría de las comunidades originarias de  cada parte del mundo para agradecerle a la tierra lo que nos da.    

20- ¿Qué título tendría tu biografía póstuma?
Nunca pensé en escribir una biografía, suficiente con escribir día tras día mi historia, con eso me basta y me sobra. Quien quiera conocer mi historia, que se acerque y me pregunte. Las pláticas valen más que un libro.  

Bonus Track - ¿Qué pusiste la primera vez que dedicaste un libro?
Si no me equivoco creo que puse léelo y quémalo, o léelo y tíralo, no recuerdo bien 


sábado, 30 de mayo de 2020

20 Preguntas a los que escriben - Cezary Novek

Reviviendo el blog —ouija de por medio—, retomo con el acoso a gente interesante para que, a punta de pistola, responda mi cuestionario estandarizado.
Hoy le toca un amigo, el más cercano que me dieron las letras: Cezary Novek. Podría ser campeón mundial de asados, pero se dedica a escribir, a la docencia y al periodismo.
Mil gracias amigo!


CEZARY NOVEK (La Paz, Entre Ríos, 1982). Docente y periodista freelance. Coautor de El vaso ruso. Verdad\ compromiso y batahola (Postales japonesas, 2010) y Letra muerta. Una novela en la argentina post-apocalíptica (Llanto de Mudo, Fan, 2012). Autor de Ropa Sucia (2011), Comidos (2014, La Sofía cartonera, UNC), Los colores que no vemos (2015, Colección Leer es Futuro, Ministerio de Cultura Presidencia de la Nación), La configuración del silencio (Contamusa, 2018) y Cada día es un pájaro que se muere (Color Ciego Ediciones, 2019). Participó de las antologías Mala sangre (Colección Pelos de Punta, 2015), Muertos (de amor y de miedo) (Ediciones de la Terraza, 2016) y Literatura barata y discos de goma (Cuentos Criollos, 2017), Mare Monstrum (Austrobórea, Chile, 2017) y El foso. Historias desde el abismo (Austrobórea, Chile, 2018). Colabora con los diarios Hoy Día Córdoba y Marcha Noticias, entre otros. Su blog es El Sórdido Tópico.





1- ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué hay primero? ¿Un lector que se transforma en escritor, o un escritor que se transforma en lector?
Por lo general, leer mucho te lleva a querer intentar producir algo propio. No imagino otra manera. Pero hay excepciones: Manuel Puig se nutrió más del cine y del radioteatro que de la literatura escrita. Y debe haber otros que no recuerdo en este momento, pero son excepciones. Un escritor que no lee jamás será bueno en lo suyo, ya que debería reinventar toda la tradición desde cero y dudo que alguien pueda ser tan longevo como para realizar semejante trayecto desde los comienzos hasta la actualidad y, encima, disponer de tiempo para crear algo nuevo.

2- Describime tu escritorio a la hora de sentarte a escribir un texto.
Es un rincón con un escritorio de pared, plegable, y una biblioteca que sigue hacia arriba. Hay un velador, la notebook, cuadernos, lapiceras y un panel de corcho en donde cuelgo listas de tareas pendientes, fechas de entregas y demás. En esa biblioteca tengo los libros que me llegan y que están pendientes de reseña. Una vez leídos y reseñados, van a parar a otra biblioteca. Ese es el lugar del que dispongo en la actualidad. En el plano de lo idea, creo que el mejor espacio de trabajo para mí sería una habitación vacía con una silla muy cómoda, un escritorio amplio y vacío con una máquina de escribir y papel. En esa habitación tendría que haber una gran ventana para disponer de buena luz natural. Aunque la presencia de libros y objetos me abriga con su compañía también constituye un elemento de distracción que me produce ansiedad. Pero me arreglo con lo que tengo.

3- ¿Cuánto hay de tu pedacito de barrio en tu escritura?
Depende. En algunos relatos utilicé mucho del paisaje del barrio en el que viví durante los últimos años de infancia y la adolescencia. Pero en general la historia dibuja por su cuenta el paisaje. Es funcional según el caso.

4- Todos los escritores recomiendan tomar talleres. ¿Por qué hay que tomarlos?
Nunca tomé talleres. No tengo nada en contra. En la época en que me moría de ganas por asistir, no tenía recursos. Y cuando comencé a tenerlos, no disponía de tiempo. Por diferentes razones se me ha dado la oportunidad de brindar charlas y talleres, así que tuve que salir al ruedo con muchas ideas, lecturas y ganas. El resto fue horas de vuelo. Creo que los talleres son útiles para adquirir herramientas, pulir la técnica y desarrollar un estilo propio. Son cosas que se pueden lograr en solitario, pero toma más tiempo. Entonces, la importancia de los talleres estaría en la posibilidad de acelerar ese proceso solitario a través de la lectura y la corrección mutua. Además, es un espacio en el que se puede interactuar con un autor que a uno le interese y que puede abrir puertas para mostrar la producción propia por fuera del taller.

5- ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado como escritor?
Lea mucho, escriba mucho, corrija mucho. Repita hasta que salga algo decente.

6- ¿La mayor alegría literaria que has tenido?
Cuando me llega algún comentario de algún lector que no conozco en persona ni por redes sociales. Siempre es una alegría.

7- ¿Qué escritor te robó una idea antes de que se te ocurriera?
No creo en la posibilidad de robar ideas. Es decir, aunque te pudieran robar una idea no te pueden robar la fábrica de ideas. Si le das la misma consigna a dos personas diferentes, van a escribir dos obras diferentes. La idea la puede tener cualquiera. Pero el valor está en llevarla a cabo. Y en el proceso interviene el bagaje de cada uno, además de que la historia puede cobrar vida propia y llevarte para donde quiera. Así que no, no creo que eso sea posible. Sí me ha pasado de leer algún libro en el que identifico algo que me hubiera gustado hacer pero ya otro lo hizo antes.

8- ¿Qué se siente haber terminado un texto?
Satisfacción, vacío, euforia, agotamiento, realización, dudas. Todo eso junto se va equilibrando durante el proceso de corrección. Cuando eso termina, que nunca termina pero digamos que uno publica para cortar con el asunto en algún momento, se cierra una etapa y se siente cierta liviandad, como cuando hiciste backup y formateaste la máquina.

9- ¿Qué debe tener un buen texto?
Autenticidad, en el sentido de que el autor escriba porque lo siente y no para quedar bien con una corriente de moda. En segundo lugar, prolijidad. Si puede ser original, tanto mejor. Pero hay muchas historias que ya han sido contadas y cada tanto aparece alguien que la vuelve a contar de una forma diferente.

10- ¿Cómo es el lector ideal?
Alguien que disfrute con la variedad y la calidad. Curioso y exigente a la vez. Con la menor cantidad de prejuicios hacia géneros, temáticas o estilos.

11- Un buen escritor… ¿se expone sin tapujos? ¿O logra evadirse totalmente?
Sería imposible pronunciarse al respecto. Creo que un buen escritor hace lo que quiere y le sale algo interesante.

12- ¿Qué cosa está sobrevalorada en la literatura?
El compromiso político. El deseo de aceptación y pertenencia para con un cenáculo efímero. La literatura del yo.

13- Si llegaran los extraterrestres… ¿Qué libro les regalarías como muestra del genio humano?
Las mil y una noches.

14- ¿Qué diferencia hay entre tu primer libro, y el texto en el que estés trabajando ahora?
El primer libro era muy breve y medido. Ahora me estoy soltando más, perdiendo el miedo a explorar y ver a dónde me lleva la historia o los personajes. La diferencia es que con el tiempo aprendo a divertirme más en el proceso, a disfrutarlo.

15- ¿Qué rostro tienen tus musas?
No tengo musas. En todo caso sería ¿Qué música tienen? La música es un buen combustible para hacer viajes largos. Varía según el proyecto.

16- Al mejor estilo Frankenstein… armame un monstruo con partes de diferentes escritores.
Un autor que escriba poemas en prosa en esperanto.

17- Un libro que todos recomienden y que no te haya gustado.
Rayuela. Lo empecé a leer a los veinte y ya me habían secado la mente con él. No lo terminé en su momento, quizás algún día lo haga.

18- ¿Cómo sería un mundo sin libros?
Estamos camino a eso. Un mundo sin lectores es lo mismo que un mundo sin libros. Supongo que en unos años nos enteraremos.

19- Funda una nueva religión. A quiénes se adoraría. Cómo serían los rituales.
Detesto las religiones organizadas y cualquier tipo de grupo humano organizado. Básicamente, basta que haya tres personas para que uno de ellos se ponga en el rol de líder y los otros dos se peleen para ver quién es más amigo. Supongo que, sorteado ese obstáculo, haría un panteón de elementos de la naturaleza simbolizados en animales. Y para los rituales recurriría a los libros de Aleister Crowley. Me da muchísima pereza la sola idea de fundar algo.

20- ¿Qué título tendría tu biografía póstuma?
De nada.

BONUS TRACK- ¿Qué pusiste la primera vez que dedicaste un libro?
Si le gusta, preste. Si no, regale. Gracias por leer.


lunes, 18 de febrero de 2019

Feriando (anécdota)




Hace algunos meses en una feria me tocó compartir stand con un escritor bastante mayor que yo. Como la concurrencia era poca, empezamos a charlar.
No me vas a creer, pero todo lo que escribo sale todo-todito de mi imaginación, ya que no leo, comentó orgulloso.
Pensé —y pienso— que leer es la principal herramienta para la correcta escritura, y además no leer a contemporáneos es un acto de egoísmo a los colegas. No dije nada.
Después contó de su infancia en el conurbano bonaerense. Según él, cuando tenía 8 o 9 años, jugaba a la pelota en un descampado que supo pertenecerle a los hijos de Juan Manuel de Rozas —me dijo la localidad, pero no la recuerdo... tal vez Florencio Varela—. En un momento un tiro salió muy elevado, rompió un vidrio de un silo cercano y cayó dentro. Los  chicos subieron por las escaleras volutas hasta arriba y se metieron por una ventana. Lejos de guardar granos, o estar vacío, contó que todo el silo tenía bibliotecas amuradas en su interior. Bajaron por las escaleras caracol hasta el fondo, y al no encontrar la pelota, escogieron tres libros al azar y se los llevaron. Tenían la idea de venderlos para reponer el juguete perdido. Fueron hasta un anticuario de Avellaneda —sí, ésta localidad la recuerdo bien—. A estudiar los libros el comerciante empezó a hacer preguntas incisivas sobre dónde y en qué circunstancias habían conseguido esos tomos, y ante las respuestas titubeantes de los chicos decidió llamar a la policía. Se asustaron y salieron corriendo dejando los libros en el local. Contó que la siguiente vez que volvieron al campito estaba vallado por la policía, y que durante varios días falcon verdes preguntaron en el barrio por tres pibes que jugaban a la pelota en el descampado.
No te da la edad, dije.
Que no me da la edad para qué, preguntó molesto.
Para haber tenido 8 o 9 años durante el Proceso, respondí.
Quedó en silencio. Sacó cálculos con los dedos y me sonrió con una expresión que quería decir “me descubriste”.
Pero a que la historia estaba buena ¿verdad?  Retrucó.
Esta sí le di la razón.